Enviado por Redactor el Jue, 03/11/2010 - 15:03.
La candidatura conjunta integrada por los neurobiólogos estadounidenses David Julius, Linda Watkins y el israelí Baruch Minke ha sido galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2010.
Los tres científicos estudian cómo se genera el dolor para facilitar la búsqueda de tratamientos y analgésicos más efectivos.
Julius, Watkins y Minke están considerados como tres referentes mundiales de la neurobiología por la comunidad científica. Sus trabajos investigan los receptores, canales y mecanismos que regulan el dolor y abren nuevas vías para el desarrollo de una nueva generación de analgésicos y terapias para combatirlo.
David Julius trabaja en el departamento de Farmacología Celular y Molecular y es profesor y director del Departamento de Fisiología de la Universidad de California-San Francisco.
El bioquímico y genetista israelí Baruch Minke es profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén desde 1987 y fue el primero en identificar una nueva clase de canales iónicos, llamados "TRP", que son componentes fundamentales de los sensores biológicos y están implicados en la percepción del dolor, de las feromonas, de la sensación térmica o de la regulación cardiovascular.
Linda Watkins (Virginia, EEUU, 1954), profesora del Departamento de Psicología y del Centro de Neurociencia de la Universidad de Colorado, descubrió un nuevo agente del dolor, las células nerviosas no neuronales denominadas células gliales, que son claves en los estados de dolor patológico y los provocados tras una lesión nerviosa.
“Sus investigaciones identifican dianas moleculares a las que dirigir una nueva generación de medicamentos específicos para el tratamiento selectivo de diferentes tipos de dolor, especialmente el crónico”, precisó el jurado.
También agregó que sus descubrimientos “abren vías esperanzadoras para paliar un mal que afecta a la calidad de vida de millones de personas y que ha sido uno de los grandes retos a los que se ha enfrentado la Medicina”.
Los científicos ganadores del premio han aceptado la oferta de colaboración con la Fundación FF para la difusión de los trabajos ganadores.














